martes, 10 de mayo de 2016

¿Cómo detectar el nivel de desarrollo de la biblioteca del centro?

No es fácil conocer la fase de desarrollo en la que se encuentra la biblioteca escolar de un centro, pues vendrá determinada por muchos factores: concepto que se tiene de la biblioteca, percepciones de sus cometidos y ámbitos de actuación, personal que la regenta, infraestructuras, papel que desempeña en el desarrollo del proyecto educativo, etc. Ahora bien, podemos hacer un esfuerzo de aproximación atendiendo a tres niveles que describo más adelante y que tienen que ver con la puesta en marcha y operatividad de servicios, el desarrollo de programas formativos articulados por la biblioteca,  la proyección de actuaciones en la red, implicación de la comunidad educativa, relación con el desarrollo del proyecto educativo...

Lo adecuado para llevar a cabo un análisis exhaustivo es abordar un proceso de autoevaluación. Para ello lo más conveniente es utilizar herramientas que permitan detectar la incidencia de las intervenciones acometidas desde la biblioteca a través de sus servicios y programas. Pero si no deseamos acometer una evaluación de esta naturaleza, sí podemos realizar una aproximación al conocimiento de la situación de nuestra biblioteca abordando su análisis de manera más sencilla y menos laboriosa. Muy sintéticamente, veamos las características de las fases o situaciones en las que se puede encontrar una biblioteca escolar. Para ello, facilito la descripción de cada situación o nivel y un sencillo formulario para la recogida de información.

Ilustración: Teresa Rodríguez Súnico

Situación inicial o deficitaria

La biblioteca no constituye ni un servicio ni un recurso relevante para el desarrollo del proyecto educativo.

  • La biblioteca presenta carencias en la organización y automatización de la colección o, incluso, no se ha acometido de manera adecuada esta acción. 
  • La biblioteca no desarrolla programas generales de educación informacional ni de fomento de la lectura. 
  • Es un recurso pedagógico que se mantiene al margen del desarrollo del currículo. 
  • Los servicios de préstamo, orientación bibliográfica e información y consulta en sala no están a pleno rendimiento. 
  • Su presencia en la red no da valor añadido a los servicios y actividades que genera. 
  • Las familias apenas colaboran en acciones de organización y en actividades de la biblioteca. 
    En esta situación se pueden encontrar bibliotecas de centros de nueva creación y bibliotecas cuya organización y funcionamiento no concuerdan con el modelo proyectado de biblioteca escolar como centro de servicios y recursos para la enseñanza y el aprendizaje y que necesitan de un replanteamiento parcial o total de su gestión.

    Situación de desarrollo medio

    La biblioteca no constituye ni un recurso ni un servicio relevante para el desarrollo del proyecto educativo, pero es un complemento para el trabajo docente y para la implicación y participación de la comunidad.

    • La biblioteca complementa algunas acciones para el desarrollo del proyecto educativo, proporciona servicios básicos y lleva a cabo actividades diversas que dinamizan su acción y presencia en el colegio o el instituto, pero sin armarlas como programas formativos. 
    • Los servicios básicos de préstamo, consulta en sala, provisión de recursos a programas y proyectos, orientación bibliográfica e información están operativos. 
    • Desarrolla algunas actividades de fomento de la lectura pero no están articuladas como un programa general desde la biblioteca. 
    • En la biblioteca apenas se llevan a cabo programas de educación en uso de la información y de recursos para el aprendizaje de forma sistematizada. 
    • Su presencia en la red apenas da valor añadido a los servicios y programas que genera, aunque sí refleja lo que la biblioteca realiza en el contexto no digital. 
    • Las familias colaboran de manera intermitente en acciones de organización y, a veces, participan en actividades. 
    Situación de desarrollo óptimo y estable

    La biblioteca constituye un recurso y un servicio relevante para el desarrollo del proyecto educativo y está plenamente incorporada al proceso de enseñanza y aprendizaje.

    • La biblioteca adquiere liderazgo en acciones vinculadas al desarrollo curricular, de tal manera que parte de la implementación del currículo viene determinada por la acción bibliotecaria en el centro. 
    • En y desde la biblioteca se llevan a cabo programas formativos para el desarrollo de las competencias informacional, digital y mediática. 
    • La biblioteca articula actividades generales de fomento de la lectura. 
    • La biblioteca apoya en provisión y distribución de recursos librarios y digitales a los proyectos, programas y aulas del centro. 
    • Es una biblioteca ubicua, cuya presencia en la red da valor añadido al recurso y hace que sus programas, servicios y actuaciones se proyecten más allá de los muros del centro, generando nuevas dinámicas de interacción y participación. 
    • La comunidad educativa participa activamente y colabora con regularidad en actividades y programas de la biblioteca.