jueves, 12 de mayo de 2016

Grupos o clubes de lectura en el ámbito escolar

Las bibliotecas escolares son entornos idóneos para promover la conversación a través de la configuración de “grupos de lectura” o clubes de lectura. Estos constituyen una acción que propicia el encuentro para la conversación, la reflexión y la opinión en torno a la lectura de unos textos previamente conocidos y consensuados.  

Normalmente los actos de lectura de los clubes no están en el marco de los tiempos de lectura reglados, en el tiempo de docencia, aunque sí en los espacios de la escuela. Los clubes de lecturas no siempre forman parte del plan de trabajo de la biblioteca escolar o del plan de lectura del centro educativo, pues nacen en muchas ocasiones promovidos por otras instancias y organizadas como actividad extracurricular y extraescolar. Un quehacer de las bibliotecas, en consecuencia, estriba en hacer posible que estas actividades converjan con las acciones y estrategias del propio centro educativo, sin quedar al margen de la política global de lectura.

La promoción de clubes de lectura coadyuva a que en la planificación de la actividad escolar se equilibren los tiempos dedicados a leer, escribir, escuchar y hablar. La realidad demuestra que se enfoca el tiempo en relación al tratamiento de los textos prácticamente al acto de leer y comprender por escrito, quedando, sobre todo la escucha, el habla y el diálogo en actos irrelevantes en el día a día de la actividad académica.

Aidan Chambers, en su libro Dime. Los niños, la lectura y la conversación, nos propone cómo ayudar a los niños a hablar bien sobre los libros que han leído. Y no solo a hablar bien, sino también a escuchar bien. Chambers se hace estas preguntas: ¿cómo volverse un lector reflexivo? ¿Cómo pasar de ser un consumidor del pasatiempo impreso a ser un lector atento de literatura? Recomiendo su lectura.

Un ejemplo de bien hablar y de encuentro lo constituyen las tertulias en las bibliotecas escolares. Estas se organizan para reflexionar sobre un tema predefinido. En el caso de las tertulias filosóficas (diálogos para pensar), se invita a la participación no solo al alumnado sino a madres y padres, profesorado y personal no docente. Este tipo de actuaciones con acompañamientos que propician entornos dialógicos se tornan estrategias muy adecuadas para el fomento de la lectura no literaria desde las bibliotecas de los centros.

Os indico un interesante post sobre ¿cómo preparar un club de lectura en una biblioteca escolar? y os proporciono algunas fuentes para la selección de lecturas de grupos de infantil, primaria y secundaria:
Ilustración: Teresa R. Súnico
En el libro Leer y conversar: una introducción a los clubes de lectura, los autores,  J Arana y B. Galindo (2009), escriben: “cada vez que un grupo de personas se reúnen para conversar seriamente, sin prejuicios, con una voluntad sincera de poner en común la propia experiencia, como se hace en un club de lectura tras haber leído un libro, se vuelve de algún modo a poner en práctica algo que descubrieron los griegos hace más de dos mil años. […] Estamos tan habituados a considerar la conversación como un pasatiempo trivial que tendemos a olvidar que la conversación honesta y rigurosa es un método de conocimiento. Quizá el más importante. Y, por tanto, el método para reconstruir la verdad pasa por establecer un diálogo abierto con los demás”.

Con las características de los clubes de lectura que se dan en la sociedad tal y como explican J. Arana y B. Galindo, los grupos de lectura con los que podemos encontrarnos se caracterizan: 
  • "Por la forma de participación: presencial, con posibilidades de interacción en la red o virtual. 
  • Por el tipo de lectura, el grupo puede ser literario, de ensayos, de un género determinado, solo de lectura en inglés (idiomas), etc. 
  • Por las edades, perfiles, sexo, etc., de las personas que participan en un grupo de lectura, este puede ser heterogéneo (profesores, alumnos y madres) u homogéneo (solo niños y niñas, solo madres, etc.)". 
Por tanto, desde la biblioteca, en horario de apertura extraescolar, también podemos promocionar clubes de lectura para las familias y para el profesorado. En este sentido, recomiendo la consulta de una sencilla guía titulada Club de lectores en familia escrita por Luis Arizaleta, en la que el lector encontrará orientaciones sencillas para formar el grupo, elegir lecturas, establecer dinámicas, etc. 

También resulta de interés el Portal de la Red de Bibliotecas Públicas de Castilla-La Mancha, que ofrece una interesante guía sobre "cómo funcionan los clubes de lectura" y da pautas para la planificación, creación y desarrollo de un club.